En ocasiones, la salud de nuestra alma afecta a la de nuestro cuerpo. En tiempos de crisis como ahora, es importante cuidarse por dentro y por fuera, y mejor dejar el estrés y la pérdida de confianza para suscribirse al optimismo y la búsqueda de placeres. Hasta ahora, no se conoce ningún efecto nefasto del sexo, y quizá sea la única cosa de la cual se puede abusar. Pero según nuestro estado de ánimo, nuestra apetencia sexual puede variar: en caso de depresión, el sexo puede ser cosa de extremos, o todo, o nada. Para que el sexo no se convierta en una solución para paliar un vacío, ni un problema personal, ¡escucha a tu cuerpo…libérate!

La melancolía es un trastorno muy antiguo y humano, representado por numerosos artistas a lo largo de los siglos, como en el conocido grabado de Dürer (1514). Cuando uno se siente melancólico o depresivo –el término moderno-, aparece una falta de interés por las fuentes de placer. Cualquier persona puede padecerlo y se puede manifestar a cualquier edad, pero se dice que las mujeres son más propensas a sufrirla, por una razón hormonal.
El cansancio, la ansiedad, la falta de motivación, las dificultades para concentrarse o encontrar el sueño son algunos signos de la depresión que pueden llegar a afectar a la vida sexual de la persona. Así, se puede disipar el deseo erótico, las fantasías sexuales, la excitación y la iniciativa, lo que puede causar problemas personales o de pareja. La ciencia farmacéutica se esfuerza para inventar antidepresivos eficaces que no alteren la sexualidad, ya que los efectos secundarios de ciertos fármacos pueden hacer difícil el orgasmo. Y en el peor de los casos, alguien depresivo puede padecer de problemas de erección o de eyaculación…Un 75% de los deprimidos reconocen tener problemas sexuales.
¿El antídoto para la depresión sería tener sexo casi permanente?
La ansiedad también puede provocar una necesidad de tener muchas relaciones sexuales como medio para desahogarse, vaciarse de una preocupación y llenarse de placeres. Las energías renovadoras del sexo pueden hacen sentir a uno tan a gusto que por un momento es posible olvidarse de las tensiones internas. Pero pueden volver a surgir… La cuestión es conocerse y aprender a controlar a los estados de ánimo, y si ves que te resulta una tortura, quizá sea la hora de hablar con un especialista. Es importante tener paciencia y no preocuparse demasiado.
Si te sientes apagado y con falta de ánimo, quizá sea porque es invierno o porque tienes realmente una pérdida de placer por las cosas cotidianas. Si es así, te recomendamos un viajecito al mar. Para renovar tus energías, nada mejor que respirar el aire mediterráneo de Valencia y saborear su rica gastronomía. Alquila Apartamentos en Valencia, son económicos y confortables. ¡Seguro que vuelven a subir tus pulsiones sexuales!







