Hasta el 30 de enero de 2011 se presentará la exposición de fotografía de André Kertész en el MuVim de Valencia. La muestra, que estará en dos ciudades españolas, recoge las cien fotografías más destacadas de su obra, agrupándolas en los tres escenarios más relevantes de su vida: Budapest, París y Nueva York.

El MuVim ofrece una puesta en escena con las fotografías de André Kertész, que busca destacar las obras y la trayectoria del artista que dominó el mundo fotográfico entre las dos guerras mundiales.
La exhibición será el evento que dará inicio a los programas culturales en España, durante la presidencia rotatoria húngara de la Unión Europea.
André Kertész nació en Budapest, Hungría, en 1894 y falleció en Nueva York, en 1985. Es uno de los exponentes más destacado del periodismo fotográfico y sus contribución a la visión de una nueva mirada sobre la imagen fue el desarrollo de la composición fotográfica, donde el juego de luces y sombras impone una relectura a la imagen.
Desde pequeño se interesó en la imagen y la fotografía. Su llegada a ella ocurrió al encontrar un manual de fotografía en su casa. La primera cámara fotográfica, una ICA 4.5×6, la adquirió gracias al trabajo de contable que realizaba en la bolsa, y con ella comienza a retratar todo lo que ve. En 1925 se traslada a París, allí comienza a frecuentar el café de Dôme, lugar de encuentro de la vanguardia artística de Montparnasse. Ahí se inicia como fotógrafo ilustrador de los parroquianos habituales, estableciendo relaciones de trabajo y amistad con los artistas de la vanguardia de la época: Fernand Leger, Piet Mondrian, Marc Chagall, Constantin Brancussi, entre otros.
Sus primeros años de carrera fueron difíciles debido a los ángulos poco ortodoxos que utilizaba en sus trabajos, esto le significó crear un estilo fotográfico con sello personal que fue poco entendido entre sus pares. Su técnica y manejo estético impecable, trasuntan una mirada acuciosa, intimista del observador agudo que puede captar aquello que el ojo sólo retiene en un instante. Más tarde lo seguiría Cartier Bresson, con sus fotografías de gran carga poética.
Realiza su primera exposición individual en 1927, en al galería Au Sacre de Printemps.
Durante este período va a desarrollar sus trabajos más notables y conocidos, donde juega con el surrealismo en cuerpos desnudos distorsionados, reflejos de imágenes y escenas callejeras que captan la poesía en la realidad. Entre las que se destacan la serie Distorsiones, que fue publicada en la revista Sourire, el año 1933, y que va a marcar un punto de inflexión en la fotografía y uno de partida a la fotografía surrealista.
En 1936, casado con Elizabeth Saly, parte a vivir a Nueva York. Allí trabajó en la agencia Keystone, en las revistas Vogue, Harper’s Bazaar y Look. Su trabajo sólo se da a conocer en 1964, en una exposición individual que realiza el MOMA de Nueva York.
Nancy Guzman
Luego de ver esta maravillosa exposición de Kertész, puede salir a conocer la noche en la ciudad, cenar en un buen restaurante y retirarse a descansar en apartamentos en Valencia


Paul Oilzum







