Sep 27
El Mercado Central de Valencia
icon1 valenciablogger | icon2 Valencia | icon4 09 27th, 2011| icon34 Comments »
votar

Por la belleza del edificio, por la calidad de sus productos y por la atmósfera que se respira en él, el Mercado Central de Valencia es una de las visitas obligadas para el viajero y para todo amante de la cocina mediterránea.

mercado central valencia

Inaugurado en enero de 1928, está situado en el corazón de la urbe, en el barrio del Mercado,  y lo primero que llama la atención es el esplendor de su fábrica, que aglutina lenguajes modernistas, historicistas y novecentistas hasta expresarlos en una obra única culminada por su cúpula central, que se eleva hasta los 30 metros y lo inunda de luz natural.

Una escalinata de piedra conduce a su entrada principal, flanqueada a ambos lados por un puñado de curiosos puestos a pie de calle donde se puede adquirir una paella o cualquier utensilio de cocina, una bolsa de frutos secos, o comerse una tapas gloriosas.

Ya en su interior,  sorprende la anchura de los pasillos, que permiten una circulación cómoda y desahogada. Hay una nota catedralicia en el edificio por dentro, que puede llegar a confundir, porque la actividad del Mercado Central no es otra cosa que una suerte de celebración pagana tan del gusto del pueblo valenciano.

La excepcionalidad del Mercado Central no sería tal sin la excelencia de los productos que ofrece, y que sencillamente son los mejores. Hay que hacer especial mención a los de la huerta valenciana, cuya mera exposición en los puestos define el concepto de exuberancia. En algunos de ellos se han especializado tanto que hasta ofrecen siete variedades de judías verdes. Calabazas, berenjenas y pimientos asados. Abundancia de mercancía que deja atónito al primerizo. Valencia es famosa por sus tomates, los produce en tal cantidad y de tal calidad que me atrevo a decir que no se pueden encontrar mejores.

La zona de la pescadería, por su parte, también depara una sorpresa:  las anguilas vivas. Las anguilas son una especie de emblema de esta tierra, y en los puestos serpentean en el agua de las peceras donde están confinadas a la espera del sacrificio cuando el cliente las elija, tras lo cual contribuirán a la confección de un all i pebre -anguilas guisadas en cazuela de barro con ajo y pimentón. Se puede entender que no todo forastero acepte de buen grado  tal visión, pero aún he de conocer a alguno que se muestre reluctante cuando le ofrecen el plato ya cocinado.

Como contrapunto a lo más tradicional, donde no hay que olvidar los puestos de salazones con sus mojamas y huevas de maruca, y como corresponde a una ciudad que sigue el ritmo de los tiempos, hay diseminados por el mercado diferentes puestos de delicatessen, y de comida griega e italiana,  donde se puede adquirir desde un aceite de oliva de la máxima calidad hasta tarama, pasta fresca italiana o cualquier otro capricho, sea sal ahumada, bombones o galletas con especias.

En una nota personal, he de recomendar el puesto de fruta de Doña Concha, al fondo. Pregunten por ella. Sólo allí puedo encontrar pomelos amarillos, siete variedades de manzanas o unos mangos como jamás había probado. La excelencia y variedad de su mercancía sólo es superada por la amabilidad de la misma Doña Concha, que atiende con diligencia y amabilidad el puesto y que parece de otro tiempo, quizá del que inauguró el Mercado.

Estelastar Only-apartments AuthorEstelastar

Un gran plan para el amante de la cocina: pasar una mañana en el Mercado Central, volver a tu apartamentos en Valencia cargado de los tesoros que descubrirás, y preparar un festín de comida mediterránea auténtica.

Contáctame 

Sep 7
votar

En la escena cuarta del acto primero de la comedia Emilia Galotti (1772) el poeta, dramaturgo y ensayista alemán Gotthold Ephraim Lessing pone en boca de la protagonista de la obra una pregunta que resonaría más de cien años mas tarde con fuerza inusitada en la cabeza de Friedrich Nietzsche. Se trataba de saber si Rafael habría continuado siendo, como se le consideraba entonces, el más grande de los genios pictóricos de haber nacido por desgracia sin manos. Emilia Galotti está convencida de que sí, lo que no dejará de tener importantes repercusiones en el arte moderno.

archivo documental zuniga valencia

Nietzsche se acordaba del episodio en un pasaje de la sección novena de Más allá del bien y del mal dedicado al problema de los que aguardan, en donde a su vez llega a preguntarse si el Rafael sin manos, entendida está expresión en su sentido más amplio, no será en el reino del genio menos excepción que regla, pues “se necesitan golpes de suerte, además de muchas cosas incalculables, para que un hombre superior, dentro del cual dormita la solución de un problema, llegue a actuar en tiempo aún oportuno”. A este actuar en tiempo oportuno se refiere más tarde como estallar o coger el azar por los pelos.

Ignoramos si en el interior del fotógrafo y cineasta español Guillermo Fernández López Zuñiga (1909-2005), biólogo de formación y padre del cine científico español, permanecía en letargo la solución de algún problema esencial pero recién hemos sabido que un monumental archivo fotográfico y documental suyo sobre la Guerra Civil española, comparable en calidad según los expertos del Ministerio de Cultura, custodio actual del mismo, al de Robert Capa, que incluye cartas, legajos, películas y negativos de miles de fotos ha aguardado más de setenta años a ser descubierto en cajas cubiertas de polvo y arrumbadas secretamente primero en la casa de Zuñiga y después, tras su muerte, en la ASECIC, la Asociación Española de Cine e Imagen Científicos que él mismo fundó en 1966. Y es aquí donde intervino el azar, porque su hija Teresa, abrumada por el peso de tantos recuerdos, y sin saber qué hacer con tan ingente cantidad de material, a punto estuvo de tirarlo todo a la basura antes de pensar en donarlo a la Asociación

Su valor es inestimable, pues Zuñiga, próximo políticamente al PCE, estuvo presente con su inseparable cámara en los acontecimientos más señalados de todo aquel periodo, desde la proclamación de la República hasta los últimos días de la Guerra Civil. Entre los excepcionales documentos que incluye el legado, que está siendo debidamente catalogado por el Centro de Estudios de Migraciones y Exilios (CEME) de la UNED, y del que Teresa sigue encontrando nuevas cajas en la casa paterna, se encuentra una serie espléndida de fotos del  mítico Congreso de la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura celebrado en Valencia en verano de 1937.

 

 

 

 

Paul Oilzum Only-apartments AuthorPaul Oilzum

El espíritu antifascista de la ciudad ha sufrido desde entonces la embestida de poderosos enemigos que parecen volver a campar por sus anchas en los últimos años, pero si alquila apartamentos en Valencia podrá comprobar que la esperanza de un mundo mejor aún perdura en algunos de sus barrios, como lo hace la belleza imborrable de una de las joyas del mediterráneo.

Contáctame