Montado sobre un cilindro, el cono se eleva y ensancha coronado por la máquina del pensamiento. Es Cabeza Pensante, la estructura de hierro y obra inédita del premiado escultor valenciano Miquel Navarro, quien la ha puesto al servicio de la ciudad en un proyecto orquestado en conjunto con el Ayuntamiento de Valencia que busca acercar el arte a la comunidad.

Así, desde fines de noviembre y hasta el 28 de febrero, esta instalación escultórica de uno de los grandes referentes del arte contemporáneo español estará situada en plena Plaza del Patriarca.
El cerebro de Atenea
Cabeza Pensante es una instalación escultórica de 6,5 metros de altura que representa el entendimiento de la diosa griega Atenea. La estructura de hierro pintado de rojo está compuesta por formas cónicas y cilíndricas que sostienen la cabeza de la hija de Zeus.
La obra fue esculpida hace once años por el artista oriundo de la población valenciana de Mislata. Desde entonces la mantuvo en la intimidad de su casa de campo. Eso hasta que el interés de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Valencia y la generosidad de Navarro decidieran su exhibición en un lugar preferente de la vía pública valenciana. El objetivo: fomentar el gusto por las artes plásticas contribuyendo al enriquecimiento ornamental de la ciudad.
El arte a la calle
No es la primera creación que Miquel Navarro instala en Valencia. El prolífico Premio Nacional de Artes Plásticas, con obras en museos como el Reina Sofía, MOMA o Pompidou, y una trayectoria de más de cuarenta años marcada por la pasión en la construcción de ciudades escultóricas, sensuales y totémicas, erigió y situó en 1984 la fuente pública conocida popularmente como La Pantera Rosa, en la Plaza Manuel Sanchís Guarner, e hizo lo propio en 2003 con El Parotet, en la Plaza de Europa. Eso sin contar con sus esculturas repartidas en espacios públicos de ciudades como Castellón, Bilbao, Vitoria, Madrid, Bruselas y Murcia, entre otras.
Miquel Navarro es un artista pródigo en obras, premios y presencia artística en museos y colecciones. Nació en Mislata (Valencia) en 1946, localidad en que ha vivido y creado y donde hasta una avenida lleva su nombre. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Comenzó su carrera como pintor y desde 1972 se dedica exclusivamente a la escultura. Desde su estudio del barrio de Morería ha proyectado su arte a los cinco continentes, recibiendo en 1986 el ya mencionado Premio Nacional de Artes Plásticas, además de en 1987 el Premio Alfonso Roig (Diputación de Valencia), en 1990 el Premio CEOE a la Artes, el Premio Nacional de la Asociación de Críticos de Arte (1995), el Premio Valencianos para el Siglo XXI (Las Provincias, 2001), la Distinción de la Generalitat Valenciana al Mérito Cultural 2002 y el Premio de las Artes Plásticas Valencianos del Mundo.
La mejor manera de comenzar a internarse en el exquisito mundo del arte contemporáneo español es alquilando apartamentos en Valencia y visitando algunas de las obras callejeras del escultor Miquel Navarro.










