Russafa es un barrio de tradición multicultural, y en los últimos años se ha ido forjando una fama de barrio cultural. Se realizan multitud de actividades lúdico-artísticas como ediciones de puertas abiertas de talleres de artistas, conciertos en diversas salas, lecturas dramatizadas. También encontramos multitud de bares y restaurantes de diferentes cocinas. Una fórmula que ya empezó a emerger hace más de 3 años y que ha tenido un gran éxito es la de la librería-cafeteria, una combinación de lectura con barra de bar. Aunque esta estrategia se ha extendido, hay 3 locales que fueron pioneros en esto y son Cosecha Roja, Ubik y Slaughterhouse. En general se trata de ambientes que permiten combinar la pasión de la lectura de sus dueños y asistentes con una auténtica fuente de ingresos, la del bar, pues es indudable que vivimos en un país de cultura de bares, donde muchas de las decisiones y momentos más importantes de nuestras vidas transcurren entre las paredes de esos establecimientos. Las tres comparten no tan sólo su pasión por el libro, sino que abrieron en momentos de crisis, están en un radio de acción de 3 calles y el resultado está siendo razonablemente bueno.

Ubik fue la primera en abrir, se llama así por el libro de Philip K. Dick. Aparte de poder tomar prestados sus libros mientras tomamos algo también vende libros de segunda mano y también ofrece conciertos. Abre hasta la 1 de la madrugada los jueves, viernes y sábados. Tiene una zona para que los niños jueguen y por tres euros tenemos una cerveza, una tapa y una novela. Se encuentra en la calle Literato Azorin.
Cosecha Roja (por el autor Dashiell Hamment) está especializada en novela negra.
Se define como un club de lectura donde también se puede tomar algo y escuchar conciertos, principalmente de jazz. Se encuentra en la calle Sevilla 20 y abre de 5 a 11 de la noche entre semana y los sábados por la mañana.
Slaughterhouse, (por al autor Kurt Vonnegut) está en la calle Denia y es otro de esos lugares donde se puede tomar algo y coger alguno de sus libros a parte de comprarlo. Está ubicado en una antigua carnicería en la que se realizan exposiciones, conciertos y presentaciones de libros por parte de sus autores. Abre hasta la 1 de la madrugada los viernes y sábados.
El denominador común de los ingresos de las librerias-cafe lo aporta la barra, pero parece que la formula de los libros atrae a más clientes. Sigue siendo algo novedoso que fascina y sorprende. Poder encontrar en el mismo lugar música y libros mientras nos tomamos algo, parece que ha calado entre la sociedad valenciana.
A parte del barrio de Russafa encontramos otros ejemplos en otros barrios valencianos como Benimaclet, donde se encuentra el Kaf Café, en la calle Arquitecto Arnau. Sus bellos libros forrados no se venden sino que se prestan. No es de extrañar que los dueños de este romántico proyecto sean dos poetas; un uruguayo y un argentino.
Alquila apartamentos en Valencia quizás tengas alguna librería-café cercana, y si no siempre te puedes acercar al barrio de Russafa, donde encontrarás multitud de atractivos y entre ellos, acudir a una de estas librerías-café y tomarte algo rodeado de libros que puedes tomar prestados.




















